Reflexiones


1° Reflexion:                                       

                                                Elija una buena dieta

Si, es la cruel verdad de cada verano. Claro, no podemos usar pullovers holgados, abultadas camperas, cada verano nos quita toda excusa ante la cruel frase: “estas mas gordo o me parece?”. El invierno nos abre la puerta de las excusas para poder decir: “el pullover es bien grueso…; hace frío para comer lechuga…; te parece que estoy mas gordo, lo que pasa es que la campera es gruesa…”. – Muchas veces en la vida, tomamos la misma decisión, buscamos la situación mas cómoda para esconder lo que realmente somos o sentimos o pensamos, pero… siempre nos llega un “verano” en el que no podemos esconder o disimular nuestras verdaderas intenciones y sale a la luz nuestra verdadera identidad. De la misma manera en la que nos proponemos preparar nuestros cuerpos para enfrentar el verano buscando la mejor dieta y la más efectiva, deberíamos prepararnos espiritualmente para lidiar con esos “veranos” que siempre se nos presentaran a lo largo de nuestro vivir.

Le propongo aquí, no una buena dieta sino la mejor dieta.

a.- Suprima todo “condimento” que  haga que sus conversaciones resulten “picantes y de mal gusto”, en su lugar sazone todas sus palabras de tal manera que resulten agradables y sinceras que brotan de un corazón en paz con Dios.

b.- Elimine “las grasas”, no consuma porquerías que enfermaran su corazón, como por ejemplo: pornografía, juegos de azar, drogas, alcohol-

c.- No se “exceda”, todo lo que consumimos en exceso termina matándonos. Equilibre el uso de su tiempo, disfrute de su familia, de su cónyuge, de sus hijos, de la naturaleza, de la lectura de un buen libro (le recomiendo la lectura de la Biblia, no se va a arrepentir)

d.-Haga “ejercicios”, converse, agárrese de la mano con sus hijos, ríase de las cosas lindas de la vida que Dios le ha permitido vivir, visite a los viejos, a esos amigos de toda la vida, salude con una sonrisa, abrace a su cónyuge, nunca diga adiós sino hasta pronto, dele una oportunidad a la esperanza, sepa que Dios nos ha puesto en este mundo para trascender no solo para vivir el hoy.

e.- Visite periódicamente al “médico”, tómese un tiempo… descanse… siéntese… mire a su alrededor y busque a Dios, y deje que El le abrace, que le consuele y le diga cuánto le ama. Y después sí, hable con El, cuéntele sus alegrías, sus tristezas, sus dudas, sus luchas, sus miserias, sus sueños y El a su tiempo le dará respuesta a los anhelos de su corazón.

Anímese, le invito a comenzar esta “dieta”, que restablecerá su relación con Dios, que no le hará bajar de peso, pero le aseguro que sí le quitará el peso de su corazón… y cuando lleguen esos “veranos” no necesitará de la mentira, ni del engaño, ni de la simulación, tan solo tendrá amor, ese mismo amor que le tiene Dios, y producirá en cada uno de nosotros no hacer el mal sino buscar el bien y la paz para todos a quienes amamos.

Sonría Dios le ama.

2º Reflexion:

                                                                                           A Colgar la ropa!

Como tantas veces, un día más tuve que colaborar con las tareas del hogar, hey! No se ría, es mucho trabajo para nuestras esposas, atender el hogar, a nuestros hijos y a nosotros y además ayudar a sostener económicamente la casa. No por ayudar en casa dejamos de ser hombres, porque de la misma manera que pedimos a nuestras esposas que nos ayuden en el sostén económico, debemos dar el mismo esfuerzo para ayudarles a sostener el hogar. Pero bueno, el tema es que me tocó colgar la ropa para que se seque al sol. Trabajar y pensar es algo que me caracteriza, siempre tengo la cabeza a mil y mas aún en esta etapa del año, en la que un año ha terminado y comienza uno nuevo. Creo que siempre a fin de año nos ponemos  a pensar, qué hicimos, qué no hicimos y qué dejamos de hacer, a lo cual lo acompañamos con un sentimiento de melancolía (se nos fue un año!), de tristeza (por lo que no hicimos), de bronca (por lo que no nos dejaron hacer), de enojo (por lo que pudimos haber hecho y no hicimos), de alegría y agradecimiento a Dios (por lo vivido) y de vergüenza (por la larga lista de cosas que no le dimos importancia y no hicimos y ahora nos dimos cuenta que eran importantes). Terminó el año, dejamos atrás todos estos sentimientos y renovamos las esperanzas porque ahora tenemos 365 días para repetir, corregir o hacer todo aquello que nos proponemos. La pregunta es, ¿cómo podemos organizarnos para cerrar el 2009, pleno de alegría y de satisfacción porque no dejamos nada por hacer o decir? Sí, no se ría, todo esto lo estaba pensando mientras colgaba la ropa en el tendedero…cuando nuestro corazón está en Dios, todas las cosas que nos suceden nos ayudan a bien y nos enseñan, con práctica sabiduría lo que Dios espera de sus hijos. Y es así que una vez que terminé de colgar la última prenda y miré el tendedero, me dije: “organizar mi vida no es como colgar la ropa en el tendedero, colgando sobre el hilo de mi vida cada una de las cosas ha realizar, como sacamos la ropa de la lavadora, al azar. Claro al final todo esta colgado, hizo de todo, pero no esta en orden ni de interés ni de importancia o urgencia. Entonces si arranco el 2009 igual que el 2008, mi año resultará que hice un montón de actividades, todas desordenadas, y volveré a sentir el mismo sabor amargo que he dejado algo de hacer. Dios en Su Palabra, nos dice: “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y las demás cosas serán añadidas”. Eso es!, primero debo poner mi vida y corazón en las manos de El, debo vivir de acuerdo a las leyes de Su Reino, que son solo diez: Dios debe estar por sobre todos, no debemos construir imágenes, no debemos usar el nombre de Dios en vano, debemos dedicar un día especial solo para El, debemos honrar a nuestros padres, no debemos matar (ni con el pensamiento ni de hecho), no debemos cometer adulterio, no debemos robar, no debemos mentir, no debemos codiciar nada de nada de nuestros vecinos…ni sus esposas. Viviendo de esta manera, con nuestro corazón y nuestra vida entregada a Dios, ahora solo nos resta ordenar las demás cosas… pero me siento feliz de saber que Dios las agregará!. Solo Dios puede darme la paz de saber que todo lo que me suceda ayuda para bien, Solo Dios puede ordenar sobre el hilo de los días de nuestras vidas todas las cosas que al final de cada día, cada mes o cada año podamos decir: “Dios nos ha ayudado, Dios no nos ha dejado solos, Dios ha hecho el año agradable, solo El lo puede hacer”. Celebremos anticipadamente un muy buen año 2010, porque si Dios esta en nuestros corazones y es Dios sobre nuestras vidas y es Dios sobre nuestra familia y es Dios sobre nuestro trabajo, El estará en primer lugar y El añadirá a cada día el gozo de saber que para un cristiano, el presente es un regalo de El y el futuro le pertenece.

3º Reflexion: 

                                 ¿Adónde vamos a parar?

Creo que todos alguna vez, frente a las noticias cotidianas de desastres, abusos de poder, guerras, secuestros y otras cosas parecidas, nos hemos preguntado con tono desesperado y desesperanzado, ¿adónde vamos a parar?. Y esto es muy serio, ¿qué podemos hacer cuando no esperamos nada?¿ qué podemos hacer sin esperanza?. No en vano un autor bíblico llama a la esperanza: “segura y firme ancla del alma”. Sin esperanza, sin algo que esperar confiadamente, somos vulnerables a cualquier tormenta de la vida…que puede destrozarnos. Para la actual generación, la esperanza es un artículo de lujo, porque hemos perdido la confianza de nuestros mayores en el progreso irrefrenable de la raza humana. Nuestra cultura que antes ofrecía posibilidades ilimitadas de paz y seguridad, se esta desintegrando. Pero el hombre no puede vivir sin expectativas, sin motivos para trabajar ni para vivir. El hombre sin esperanza es un desecho. ¿Qué tiene que decir el cristiano a este mundo sin esperanza?. Lo primero, es negativo, la fe cristiana no puede consolar a toda costa, no puede sacarlo del mundo trágico y llevarlo a otro solitario y tranquilo. En la Antigüedad era posible recluirse en el desierto o en un convento para vivir en paz, ignorando la destrucción que amenazaba al mundo. Pero en nuestros tiempos no existen lugares lejanos o apartados. Lo segundo, es negativo también, la fe cristiana no puede decirle al hombre “no te preocupes”, porque la fe cristiana ve con claridad la seriedad de la condición humana y reconoce que es imposible vivir de ilusiones, y que los problemas hay que solucionarlos de raíz. La fe cristiana, puede decir “cree en  Jesucristo y todo ayudará a bien”, porque el cristiano sabe que Dios cuida a sus hijos y esta siempre a su lado. La Biblia respira confianza y esperanza, en ella podemos encontrar hombres y mujeres que vivieron en el mundo en épocas no menos peligrosas que la actual, pero ellos creyeron en Dios, quien dirige la historia, actúa en la historia y administra las fuerzas que sustentan al mundo. “Dios hizo todo lo que hay en cielo y en la tierra, tanto las cosas que no se ven como las que se ven… en Cristo se mantiene todo en orden…también quiso Dios, por medio de Cristo, poner en paz con El al universo entero…haciendo la paz por medio de la muerte de Cristo en la cruz”. El mundo está en las manos de Dios. El usó la cruz de Cristo, símbolo del crimen más horrible que los hombres cometieran, como punto culminante de su obra redentora y como prueba de su infinito amor por la humanidad. Dios permite que por medio de la fe, el hombre pueda mirar por encima de la crisis en que vive y mirar desde el punto de vista de Dios. La lucha, el sufrimiento, la muerte permanecen, pero en medio de todo Dios esta con nosotros. Esta fe no solo ha sostenido a cada generación de cristianos, sino que les ha dado una razón para vivir y luchar en medio de sociedades que se desintegraban. Hoy, en una situación parecida, los cristianos hacemos la misma afirmación de fe y esperanza. Dios vive. Dios reina. Dios obra en el mundo. Dios jamás podrá ser derrotado. Dios tiene nuestro futuro en Sus manos. Esto es suficiente, nosotros estamos llamados a confiar y obedecer.

4º Reflexion:

                                                          Al Amigo sin Nombre

 Todo transcurrió muy rápido, inmersos en una agradable conversación, entre risas… en una fracción de segundo quien conducía perdió el control y nos invadió el mas sordo silencio que escuchamos en nuestras vidas, no sabemos como transcurrieron esos instantes, solo sabemos que cuando se detuvo el vehículo y reaccionamos, queríamos correr para pedir ayuda para quien no reaccionaba, para salir desesperadamente de esa situación, conmocionados, golpeados, aturdidos. La lluvia, la ruta, la velocidad hicieron una fórmula macabra que casi nos roba la vida. Bajo la lluvia, desesperados, gritando, pidiendo ayuda, pudimos ver los ojos de quienes pasaban al lado nuestro, y no se detenían, miraban y seguían… todavía hoy me pregunto, qué estaban pensando para no detenerse?, mi mente aturdida por los golpes pensó, es que no existe el buen samaritano?… Llegó el auxilio, la ambulancia, el hospital, los médicos, las enfermeras, gracias a Dios, con golpes pero todos bien! Pero, una y otra vez nos decíamos, nadie se detuvo!, nos miraban y nadie se detuvo!, lo bueno y maravilloso es que Dios nunca desampara a los suyos. Ya había pasado todo, solo restaba que nos vengan a buscar, la sala del hospital, con el paso de las horas, comenzó a quedar en silencio y soledad, y en ese instante apareció un hombre tímido, curioso, lento en su caminar que buscaba a alguien sin saber a quien.-

Con los nervios aun tensos, brotó la pregunta, a quién busca?, qué quiere?. El contestó pausadamente, “a los que tuvieron el accidente”, mi compañero se alejó y quedamos solos, “somos nosotros, que desea? Y pronunció palabras que aún hoy hacen saltar mi corazón, “quiero darle gracias a Dios, porque El salvó su vida, como a mí”, mientras decía estas palabras señalaba con su dedo índice una tremenda cicatriz que rodeaba su cráneo, “hace poco tiempo fui intervenido de un tumor y Dios salvó mi vida y me dio una oportunidad y El hoy a hecho lo mismo en usted”… Nos abrazamos, nos sentamos en la sala de espera, oramos agradeciendo a Dios y lloramos como niños perdidos que por fin encontraron a su Padre; tristeza, alegría, dolor, paz, todo ayuda a bien a los que creen en Dios. Hoy no recuerdo su nombre, es más nunca me lo dijo, eso no importa porque tal vez nunca nos encontremos acá, pero en él quiero recordar a los “Amigos sin nombre”, que cuando los necesité, Dios los puso en mi camino, de la misma manera que un día puso a su Hijo Jesucristo delante de mis ojos y pude entender su muerte, su sacrificio, su resurrección.

Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogiste; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey les dirá: de cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis”

San Mateo 25:35 – 40 La Biblia

5º Reflexion :

                                             Las cosas bien hechas

 Hoy día, forma parte de un slogan político, en la búsqueda de la diferenciación de anteriores gestiones o por reflejo de sus propios miedos o por usar una frase motivadora, no lo sé realmente, pero no quiero que entremos en esa discusión. En la vida, uno nunca debería dudar de cómo tomó, toma, o tomará sus decisiones que lo llevarán a decir: “las cosas bien hechas”. Ante esta expresión, podemos exponer varias circunstancias, por ejemplo: un ladrón piensa que hacer bien las cosas, es robar y que no lo descubran; un político puede pensar que es tratar de que todos de alguna manera estén contentos y pueda ser reelegido o subir a otro nivel en su carrera política; un esposo o esposa, es lograr llevar una doble vida y que su cónyuge no lo descubra; un muchacho o muchacha que “consume”,  que sus padres no lo noten; o un “manochanta” o “santulón”, que vive del engaño y la mentira y se esfuerza en no ser descubierto; un funcionario que decide aumentar los impuestos a los que pagan pero no dice cómo y porqué no obliga a los que no pagan… Estos como muchos otros, que nos imaginamos, son ejemplos que justifican la expresión, “las cosas bien hechas”. Bien, pero son en sentido negativo y lo peor que nos puede pasar es tomar el sentido negativo de la vida y promover nuestra destrucción, llegando a la conclusión de que todo está  mal, siempre triunfa la mentira, siempre se embroma el tipo honesto, o … sigamos así total todos en el horno nos vamos a encontrar… Si Dios, hubiera pensado lo mismo no hubiera hecho nada por el hombre, desde la creación hasta el fin de nuestros días. Sobre cada cosa hecha en los días de la creación, El termino diciendo:”y vió que era bueno…”, el día que fuimos concebidos por nuestros padres, El también dijo:”y vió que era bueno..”, Si, créalo, ese mismísimo día Dios celebró su llegada a este mundo, antes que nuestros padres tuvieran la noticia oficial de nuestra concepción, ¿porqué?, porque fuimos creados para buenas cosas, que El pensó de antemano que solo nosotros podemos hacer, que solo nosotros tenemos la capacidad para realizar, que solo nosotros tenemos la sensibilidad para darnos cuenta de que podemos hacer esas cosas bien como Dios quiere. Por eso, cuando decimos “las cosas bien hechas”, no tenemos que estudiarlas demasiadas, las cosas bien hechas, son no robar, no matar, no destruir, no rechazar, no discriminar, no ser violentos, no abusar ni física ni mentalmente; las “cosas bien hechas”, es amar sin medida, como Jesucristo nos amó dando su vida en la cruz; es amar sin medida, como Jesucristo abrazó a los niños, se compadeció de los enfermos, de las personas solas y abandonadas, es amar sin medida, como Jesús nos enseñó al dejar todo privilegio de Dios y tomar forma de hombre al nacer de una virgen para caminar por este mundo para mostrarnos cómo hacer bien las cosas, y tomar forma de siervo obediente hasta la muerte más humillante, la muerte en la cruz, para que nosotros nos demos cuenta cuál es el verdadero camino en sentido positivo que debemos tomar para reencontrarnos con nuestro Creador, para continuar sobre esta tierra los días que nos restan haciendo de nuestras acciones, hechos de los cuales podamos decir: “las cosas bien hechas”. Lo mejor que podemos hacer, es buscar a Dios, recomponer nuestra relación con El a través del arrepentimiento de aquellas cosas que sabemos que no hemos hechos bien y dejar que El nos muestre lo que debemos hacer de tal manera que sintamos la alegría de hacer o decir aquellas cosas que son para bien.

Reflexion:

                                                                  María… ¿mamá?

Para nosotros, hoy,  es fácil pronunciarnos a favor de María. Hoy, conocemos la historia, sabemos los sucesos que le siguieron, la relevancia de su embarazo, del niño nacido, pero… le invito a un viaje a los tiempos de María. María, pronta a casarse, guardando en castidad el tiempo previo a su matrimonio con José, su prometido, llega un buen día a su casa y le dice a sus padres: “mamá, papá… estoy embarazada!”. Imaginan uds esta escena familiar, la explosión de papá: “La nena, embarazada!”, la reacción de mamá: “nena, qué hiciste?!”.- Se imagina, el momento en el que le tuvo que decir a su prometido: “Jo… tengo algo que decirte… ¡estoy embarazada!”.- Vayamos un poco más profundo, y mire la cara de José diciendo: “pero como… si yo no… nosotros no… ¿quién es el padre?!… ¿con quién me has engañado?!. La escena cobra mayor nerviosismo y llega a su punto máximo, cuando ella tímidamente les dice, que un ángel del Señor le visitó y le dio el anuncio que había sido bendecida entre todas las mujeres para ser … mamá! Y nada menos que de un varón, el unigénito hijo de Dios, de Emanuel. Mire, por favor, ahora a María caminar por el pueblo con su panza, cada vez más grande, mire a José acompañándola, mire a la chusma, señalándolos, catalogándolos como madre soltera, y a él, como el que se hizo cargo del hijo de otro. ¿Fue fácil la decisión de ser madre, en medio de tanta hostilidad? ¡Claro que no! ¿Fue fácil ver a ese niño “especial” crecer? ¡claro que no! ¿Fue fácil ver a ese joven decidido a dejar la carpintería del padre para salir en ayuda de otros?, ¿fue fácil para esa madre escuchar que su hijo hacía milagros y sanidades en nombre de Dios?, ¿fue fácil a esa madre resignarse a la muerte cruel y despiadada a la que fue sometido su hijo, ese hijo que Dios le había dado? Acaso, ¿le fue fácil como madre aceptar, que aquel niño que se revolvía en su vientre, que alimentó y vio crecer ahora estaba pendiendo de una cruz salvajemente torturado? Sin embargo, María como buena madre, atesoró todo en su corazón, nada fue de tropiezo ni excusa para arrepentirse o haber deseado no haber sido madre, ni motivo para renegar de su fe en ese Dios único que le dio el privilegio de ser… mamá. Muchas Marías caminan hoy a nuestro lado, tal vez llorando ese hijo que nunca llegó,  o ese hijo que se fue antes de lo esperado, violando el orden natural de la vida, o por esos hijos que hoy tienen que crecer con la ausencia de su papá o por esos hijos que tropiezan y tropiezan y parece que nunca se van a enderezar; o tal vez celebrando la alegría de una mesa rodeada de hijos y nietos o de ver crecer felices a esos hijos que Dios te ha dado. No fue casualidad que Dios eligiera a María entre todas las mujeres, tampoco fue casualidad que Dios haya permitido que seas madre, sino que fue Su voluntad y Su deseo de bendecirte de ese milagro que es ser…MAMA. Por eso mujer, celebra tu día de una manera especial, entra al silencio de tu intimidad y siéntate, descansa, cierra tus ojos, abre tu corazón y con tus palabras mas secretas dale gracias a Dios, quien te da la vida, por eso porque estas ¡viva! y por darte la bendición de ser madre, en cualquiera de sus dimensiones.

Dios te bendiga… ¡mamá!

7º Reflexion:

Lectura:  Salmo 23

                           “ Chocolate caliente para el alma”  

                                                      “… Confortará mi alma…”   Sal.23: 3

Muchas son las oportunidades en las que nos sentimos enfermos, sin tener síntomas que nos denuncien nuestra enfermedad. Nos sentimos con fiebre, nos duele todo el cuerpo, nos duele el corazón, nos duele la espalda, tenemos frío, sentimos un vacío en nuestro estómago, por supuesto Ud ya estará agregando mas dolores a esta lista… Lo correcto es ir al médico para que nos haga un chequeo, estoy seguro que le dirá: Clinicamente Ud no tiene nada, trate de descansar más y cuando se sienta así tome una aspirina y haga dieta por unos días”, en conclusión Ud sigue igual… Ud sabe sus síntomas, pero no encuentra respuesta a la causa de que tiene el cuerpo sano pero le duele… Quiero darle la mejor receta para su enfermedad, incorpore a su diario vivir, una “taza de chocolate caliente para su alma”, de ella Ud absorberá las calorías que le quitarán el frío, y fortalecerán su corazón…. Jesucristo, es el único que puede confortar su alma, la salud no es sino la vida en su actividad normal y sin perturbaciones. Cristo nos da la salud al darnos Su vida para que sea nuestra; de manera que El llega a ser nuestra fortaleza para andar. La enfermedad necesita que se tomen medidas especiales. Su alma esta enferma; su incapacidad de mantener un andar gozoso es un síntoma de esa enfermedad. No tenga miedo de confesar esto y admitir que no tiene esperanza, a menos que sea sanado por un acto de misericordia de Cristo. “Confortará mi alma”, la promesa le llama, dé el paso. La decisión le traerá gozo, fortaleza y paz, encontrará el sabor de la vida, lo dejará en libertad para desarrollarse en todos los aspectos de su vida… Chocolate caliente para mi alma, es Jesucristo, por eso me levanto cada mañana y ando cada día, con la confianza de que El está y hará lo imposible para mí.

8º Reflexion:

                                                                   Raíces

Los que descendemos de los gringos, muchas veces en rueda familiar hablamos y discutimos sobre nuestras raíces, así mezclamos la empanada con los tallarines, al mate le pusimos azúcar, hicimos nuestra a la pizza y la chipaca, pero también adoptamos como nuestro el pancho y la hamburguesa junto con el choripan. Esto es así, si solo nos detenemos a conversar sobre comida, mas allá se mezclan la música de los valses con el chamamé, la zamba con el rock. Tanto nos alejamos de nuestros inicios que ya no tenemos claro dónde están nuestras raíces, de dónde realmente salimos para llegar hasta dónde estamos. Somos un país de Sudamérica, que pretende ser europeizado, no hay nada mejor de lo que aquí tenemos, pero siempre se vive mejor afuera, no hay asados como acá, pero cuando el hambre aprieta y falta el laburo, solo pensamos en “tomarnos el palo”, ¿a dónde? no sabemos pero pensamos que allá vamos a estar mejor. Así pasan las temporadas de nuestra vida, y sin pensarlo nos trasplantamos de aquí para allá, perdiendo lentamente nuestras raíces, hasta que nos sentimos secos, sin futuro, sin fuerzas, y sin fruto. Esta realidad no solo la vivimos como consecuencia de las decisiones de los gobernantes de turno, sino que lamentablemente también pasa dentro de las familias, los esposos se juran amor eterno, celebran un pacto matrimonial hasta que la muerte los separe, pero… hoy parece que esa muerte no está relacionada con la muerte física sino con la muerte del pacto en sí, entonces uno u otro decide que mejor es comer afuera, comer del fruto de la infidelidad, de la mentira, del engaño, sin medir consecuencias, nos trasplantamos, arrancamos nuestras raíces del seno familiar, lastimando las otras raíces, la de nuestros cónyuges, la de nuestros hijos, ni hablar cuando ese trasplante es en la maceta de otra familia y entonces los mayores “prueban” para ver si funciona, no quieren echar raíces y en la misma tierra crecen “los míos, los tuyos, los nuestros”, sin  saber de dónde salieron ni dónde están sus raíces. Perdemos día a día la sana costumbre de la familia unida, dónde papá está al frente de la mesa, mamá a su izquierda y después la mesa interminable de los hijos, las nueras, los yernos y los nietos, todos unidos por una misma raíz, así de esta manera  hoy es casi imposible porque en el jardín de la familia dejamos florecer malas hierbas de mentira, envidia, celo, engaño, ambición, avaricia…hay una oportunidad!, recuperemos nuestras raíces, si las circunstancias nos golpearon y estamos haciendo el esfuerzo por reconstruir una nueva familia, limpiemos nuestra vida de todo fracaso, de lo malo, de lo dañino y sembremos semilla de amor, de fe, de perdón, la pregunta es obvia, ¿dónde se pueden comprar?, ¿y a qué precio?. Esta semilla no se compra con dinero y se ofrece gratis en un solo lugar… a los pies de Jesús, de Aquel que decidió ser plantado en una cruz, como muestra y sacrificio de amor incondicional. Fortalezcamos hoy nuestras raíces que son las garantías de los frutos de mañana.

9º Reflexion:

                                                    Jardín sin flores

Todos los matrimonios pasamos por nuestros primeros tiempos de recién casados, ¡hermoso tiempo!, ahora bien nunca falta algún familiar, que en cada una de sus visitas o conversaciones comienza a ”presionar”… y ¿cuándo nos van a dar una “sorpresa”?, los más pesimistas te dicen: ¡qué lástima que desperdicien tanto tiempo, cuando se decidan, no van a tener más ganas o ese chico cuando crezca va a tener padres viejos!… Tan duras palabras, suenan tan sencillas como crueles a los oídos de quien está a la espera de alguien que no sabe si alguna vez va a llegar… nuestro “jardín”…esta sin “flores”. Quiero decirte que un jardín con flores es bello, pero no lo es menos aquel que tiene plantas y árboles con hojas que nunca caen. Esos jardines, que en el verano sirven de sombra al cansado o en los inviernos de la vida aun los animales encuentran refugio. Cuando en el matrimonio, se encuentra la delicia de la Palabra de Dios, las raíces espirituales se profundizan de tal manera que hace de ese jardín, con o sin flores, un lugar donde muchos llegan en la búsqueda de consuelo, aliento, estímulo, amor y esperanza en medio de los fuertes vientos de la vida. El que no haya flores, muchas veces no pasa por la decisión de quien planta las semillas o de quien prepara la tierra donde debe crecer, ahora bien, cuando esto sucede el matrimonio debe asumir y enfrentar esta realidad. Ninguno se casa o debería casarse, para ser protegido o sustentado, o para criar hijos que nos cuiden y mantengan cuando seamos ancianos. Cuando decidimos formar un hogar, debe ser solo por una sencilla razón…por amor del uno hacia el otro, sin condicionantes ni egoísmos. Cuando nos disponemos a construir un jardín, un hogar, lo debemos hacer con felicidad, con sacrificio. La felicidad de un hogar no depende de que haya o no hijos, sino de qué este formado por una mujer y un hombre que se aman, que se entregan el uno al otro buscando el bien mutuo, que gozan el estar juntos, que dialogan, que se adaptan e identifican y más aún si en sus corazones tienen una presencia real de Cristo, más felices y unidos son. El que no haya flores en nuestro jardín, ¿es motivo de vivir una vida triste, abatida, llena de reproches, de frustraciones, de enojo hacia nuestro conyugue o hacia Dios? A quienes tengan un hogar como un jardín sin flores y por ese motivo están tristes porque tal vez pasan los años, o porque ya han pasado y han perdido la esperanza, les sugiero, solo les sugiero que hablen con Dios. Díganle de sus deseos de compartir su vida de hogar con hijos, pídanle que les muestre Su voluntad, tal vez será el camino de la adopción, la de ayudar a vivir a esos “hijos” que viven en hogares, refugios que necesitan a diario que alguien les acerque en amor, comida y ropa o tal vez el Señor les acercará “un hijo del corazón”, al cual podrán darle contención y cariño y serán más padres que sus padres naturales. Es hora, de que abraces a tu conyugue y le digan al Señor: “Perdona mi Dios y Señor, mis lágrimas y mi gran pena, pero no puedo decirte nada que Tu no sepas, por ello, gracias!, enséñanos a amar, ayúdanos a sobreponernos, queremos que Tu estés en el primer lugar, y que todo lo demás ocupe el lugar que le dés, dános un incentivo, quítanos el temor… amén! Quienes están en situación parecida, con temor al futuro o a la vejez, recuerden estas palabras de Jesús: ”mira los pájaros, que no siembran ni cosechan ni guardan comida y el Señor las alimenta. ¡para El tú vales más que cualquier ave! Comprendamos que nuestro jardín con o sin flores, puede o debe ser un trozo de cielo, un lugar lleno de felicidad, porque hay dos vidas que se han entregado en amor el uno al otro y los dos a Cristo. Donde El esta hay verdadera felicidad y luz que disipa la oscuridad del temor y la depresión y en su lugar brilla amor, fe y optimismo. Aun cuando llegue el otoño, no descuidemos nuestro jardín.¡Dios les bendiga!

10º Reflexion:

                                      Palabras que sanan, pensamientos que matan

 Desde que éramos chicos, nuestra mamá siempre nos curaba con una caricia y la frase mágica “sana, sana, colita de rana” o con un “tesito” especial para nuestro dolor de panza. De alguna manera creíamos que nos ayudaba a disipar el dolor. Así transcurren nuestras vidas entre frases de un positivismo disfrazado y pensamientos que nos destruyen, porque nada sacia ni completa el vacío de nuestro corazón…definitivamente nos enfermamos de soledad, nadie nos entiende, nadie nos comprende, nadie tiene una respuesta… La gente de hoy, como nunca antes, se enfrenta al pesar y la soledad. Dios en su Palabra nos dice que no estamos solos. El quiere consolarnos. La muerte de un ser querido, el divorcio o la ruptura de una relación cercana, cambiar de trabajo o mudarse a otro lugar, producen en nosotros pensamientos que matan silenciosamente y atentan contra la familia y a nuestro entorno… nos sentimos enfermos de soledad. Necesitamos palabras que nos sanen, y Jesús nos dice: “he aquí Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (San Mateo 28:18,20). El quiere que sepamos que no estamos solos. No necesitamos pensamientos que nos maten, como por ejemplo: “estoy solo”, “nadie entiende como me siento”, esto es mentira!, no permitamos enfermarnos con estos pensamientos, Dios nos dice:”muchas serán las aflicciones, pero de todas ellas nos librará Dios” (Salmo 34:19). Todos experimentamos, en ocasiones, soledad y aflicción, pero no estamos solos. Dios es bueno y fiel y nos dice:”cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor” (Jeremías 31:13). Así que si esta solo, no añada sentimientos de culpabilidad a su lista de pensamientos. Escuche palabras que sanan, Dios le dice: “bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación” (San Mateo 5:4), “no te desampararé ni te dejaré” (Hebreos 13:5); “Dios es mi pastor, nada me faltará” (Salmo 23:1); “aunque mi padre y mi madre me dejaran, Dios con todo me recogerá” (Salmo 27:10). Estas palabras sí que sanan, no permitamos en nuestra mente pensamientos de destrucción, dejemos que Dios nos hable palabras que nos sanen: “Porque Yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, pensamientos de paz, y no de mal…” (Jeremías 29:11). Las cosas tal vez no sean como lo fueron, no pierda el resto de su vida pensando en el pasado. Recuerde, Dios esta a su lado y tiene un plan maravilloso para su vida. El esta dispuesto a enjugar toda lágrima, El sabe que nosotros tenemos muchos, no puedo!, pero El nos dice: “Yo hago todo nuevo”, para El no existen los ojalá!, o los si pudiera!, Su palabra es verdad, sana, restaura y conforta. Lea la Biblia que es la Palabra de Dios y encontrará palabras que sanan y poseerá pensamientos de paz y no de destrucción.

11º Reflexion:

                                                                Héroe

El mes de Mayo, es un tiempo especial en nuestra historia. Una mezcla de acontecimientos y héroes parecen llevar al máximo la adrenalina… soplan vientos de libertad, es ahora o nunca. Hoy, muchísimos años después y de pasar de mano en mano, la historia nos cuenta de hombres valerosos, que se atrevieron a decir y hacer lo que todos querían pero no se animaban… Ser libres. Hablamos de la Semana de Mayo y parece que fuera la semana santa de los argentinos, personas sentadas en una sala discutían la mejor estrategia para su presente y marcaban un camino que nos alcanzaría a nosotros en el futuro. Alguien dijo, “mas sabemos… mas dudamos”, por eso nos invade una sombra de dudas sobre si realmente pasó lo que dicen que pasó, de que si llovía o no, de que si existían los paraguas o no, de que si realmente a alguien le preocupaba que Argentina declarara su independencia, de que si todo no era un negocio o realmente la libertad era el valor a defender. Solo sé una cosa, nací en Argentina y hoy celebro la libertad de expresarme, de poder decir que vivo en una tierra que aún, después de no pocas luchas e injustificadas muertes podemos expresar libremente nuestros pensamientos. Y por supuesto, su mente como la mía, comienzan a viajar por esa galería de héroes que nos dejaron huella para que hoy en una frágil democracia sigamos en la búsqueda de esa nación que anhelamos. Solo he vivido cuarenta años de la historia argentina, Ud quizás me supere o vos tal vez muchas de las cosas todavía te las están contando y en algo coincidimos es que cuesta encontrar héroes en estas décadas. Pero, como siempre hay un pero, hace tres décadas que vivo la experiencia de haber entregado mi corazón y vida a Jesucristo, un héroe, mí héroe, ese Alguien que no se quedó sentado viendo como los humanos luchamos por encontrar el camino de la verdadera libertad, sino que bajó al campo de batalla y dio todo de sí, aún su vida en la cruz y la volvió a tomar al resucitar al tercer día para que todo que en El cree tenga vida eterna y goce de una libertad, no como el mundo la da sino como solo El, la puede dar. Este héroe, Jesús, que en cada asunción de un nuevo mandatario se lo declara como juez demandante de estos funcionarios, puede ser algo mucho mejor que un juez, puede ser el Consejero, para las decisiones; puede ser el Guía para conducirnos por caminos sanos, correctos, honestos, puede y quiere ser el Salvador de todos los habitantes de este suelo argentino, que asuman el compromiso de vivir como El vivió. Es a Jesús, mi Señor y Salvador, al que invoco y ruego que bendiga a todos los habitantes del suelo argentino, que ilumine a quienes hoy ejercen el liderazgo del país, que sane esta hermosa tierra regada de tanto desencuentro y dolor y encienda el corazón cada familia argentina, no solo para gritar: “Viva la Patria”, sino también para que nos anime a inclinarnos ante Dios para rogarle que despierte en cada argentino el anhelo de volver su corazón a EL. ¡Dios bendiga Argentina!

12º Reflexion:

Texto bíblico: San Mateo 5:13

                                                                 ¿Qué gusto tiene la sal?

                                             “…vosotros sois la sal del mundo…” (v.13)

Todos los alimentos tienen en sí mismo la cantidad de sal que necesitan para definir su sabor, pero siempre que nos sentamos a la mesa, la primer pregunta es: “no le falta sal?”. Es así como damos supremacía al sabor de la sal por sobre todo otro condimento. Es por esto que nunca falta en la mesa un “salero”, ahora bien, el salero en sí mismo no causa ningún efecto, es más podemos sorprendernos al notar el salero vacío o que la sal esté humedecida, por lo tanto por más que lo sacudamos no sale nada o vaya sorpresa si esta lleno de otro condimento. Entonces, ¿cuándo la sal es reconocida como sal?, ¿cuándo la sal cumple su propósito de dar gusto?… indiscutiblemente cuando esta fuera del salero. Dentro del salero, la sal puede ser sal, pretender ser sal o jugar a ser sal, pero su verdadero sabor será develado fuera de él. Al oír palabras como “mandamientos, juicios, decretos o estatutos” , nuestra primera impresión puede ser negativa, pero cada uno de ellos son una  demostración del amor de nuestro Dios. De tal manera Dios nos ama que nos instruye para que vivamos una vida plena, próspera y donde las palabras no sean necesarias para decirle a el resto del mundo que El existe que es real y es suficientemente poderoso para cambiar a las personas, las relaciones y darle sabor a la vida. Algunos ejemplos: cuando Dios dice “no cometerás adulterio”, no esta limitando nuestra libertad, esta protegiendo nuestra vida, la de nuestro cónyuge y la de nuestros hijos. Cuando dice “no robarás”, no esta limitando nuestra prosperidad económica, esta protegiendo nuestro corazón de ser envuelto de codicia y avaricia. Cuando dice “no matarás”, no esta restringiendo nuestra capacidad de resolver las diferencias, esta protegiendo nuestras relaciones y enseñándonos que el único dueño de la vida es El y solo en Su potestad esta el derecho de dar o quitar. Cuando dice “no dirás falso testimonio”, no esta restringiendo nuestra libertad de opinar, esta protegiendo nuestra vida de no caer preso de nuestras mentiras. Los mandamientos son las “conservas” que aseguran el sabor de la sal en su estado mas puro, todo lo que hagamos en contrario con alguno de ellos quitará el gusto, ya sea dentro del salero o fuera de él. Nuestra vida refleja nuestra relación con Dios, nuestra relación con Dios es lo que da gusto a nuestra vida y a la de quienes nos rodean. Su Palabra es clara, afirma o condena nuestra vida, aprueba o rechaza nuestra ofrenda, por que no mira lo que los hombres ven sino escudriña la profundidad del corazón… “A la ley y al testimonio!. si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido”. (Isaías 8:20) Dejemos que el Espíritu Santo nos enseñe y nos guíe a aplicar estos principios en nuestras vidas y dé el sabor que todo hijo de Dios debe tener para cambiar su entorno y transforme en aceptable cada acto de servicio y adoración que hagamos en Su nombre.

13º Reflexion:

Texto: Lucas 5:1-10

                                    Amar el trabajo = Mostrar a Jesús

“…echad vuestras redes para pescar…”

 Retrocedamos en el tiempo, viajemos a un país lejano junto al mar, caminemos por la playa. Es un día de gran actividad, hay mucha gente y entre ellos vemos a una persona, un maestro instruyendo a muchos. Mientras habla, su público aumenta obligándolo a retroceder hasta la orilla, desde allí distingue a un trabajador…un pescador frustrado. Pasó más de 10 horas sin ningún resultado. A diferencia del maestro no tiene nada que mostrar de su trabajo, uno puede exhibir la multitud que le escucha, pero el otro no tiene ningún fruto de su trabajo, no atrae a la multitud, ni siquiera a los peces. Dos trabajadores, uno entusiasmado, el otro frustrado, ¿con cual se identifica?. El camino del frustrado, es uno muy concurrido:

  •                 1 de cada 3 personas dicen odiar trabajar
  •                 2 de cada 3 trabajan en lo que no les agrada

Muchas personas odian su trabajo y lamentan las aproximadas 83000 horas que sus trabajos les arrebatan a sus vidas. Si somos uno de ellos ¿Qué podemos hacer? ¿cambiar de trabajo?, pero mientras tratamos de provocar este cambio, tenemos cuentas que pagar y obligaciones que cumplir. Antes de cambiar de trabajo , probemos cambiar de actitud hacia él. Volvamos a la playa, allí la multitud se agolpa y Jesús sube a la barca y comienza a predicar. Preste atención, El entra a la barca, El puede hacerlo, todas las barcas le pertenecen. Es en su barca donde pasamos nuestro día y donde nos ganamos la vida.Su auto, su oficina, su consultorio, su taller, su máquina, su negocio, su empresa, su computadora, su cocina, esa es su barca, es allí donde Jesús se acerca y nos dice: “ese es Mi auto, Mi oficina, Mi …”, en resumen “tu! trabajo es Mi! trabajo” El derrumba los muros que edificamos para separar lo secular de lo sagrado, a El le interesan nuestros miércoles como nuestros domingos, El nos dice:”TODO lo que hacéis sea de palabra o de hecho, hacedlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él” (Col.3:17). Debemos saber que nuestro lugar de trabajo es un santuario donde adoramos y testificamos de Jesús…nuestra barca es un púlpito de Dios y nosotros somos Su linaje escogido, Su real sacerdocio, Su nación santa, Su pueblo para anunciar Sus virtudes que nos sacaron de las tinieblas a Su luz admirable. No somos obreros, profesionales, maestros o empresarios, somos representantes de Dios ante la humanidad. Cuando terminó de hablar Jesús le dijo a Simón: “boga mar adentro y echa las redes”… Cada mañana, a la luz del día, a la vista de la multitud, salimos a remar mar adentro, a pescar nuestro pan del día, ¿verán aquellos que nos rodean lo mismo que vió Pedro? No nos confundamos, no fue la prosperidad de las redes llenas sino que lo que Pedro vio y los demás deben ver en nuestro actuar diario es a Jesús, pero no al carpintero, no al maestro, no al sanador, sino al Señor. Hagamos lo que Pedro hizo, suba a Jesús a su barca y El nos dirá donde echar las redes, El supervisará nuestra tarea diaria, El nos guiará. Son más horas las que transcurrimos en nuestros trabajos y en nuestras casas mostrando al Señor Jesús que las que vivimos dentro de los templos compartiendo nuestra cristiandad. ¿Nos animamos a hacer la misma oración de Moisés? “Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros y la obra de nuestras manos confirma sobre nosotros, sí, la obra de nuestras manos confirma” (Sal.90:17)

14º Reflexion:

                                                           ¡Qué Maestro!

Setiembre es un mes de cambios, vemos desaparecer  los grises y marrones del invierno y la vida que estaba escondida, explota en múltiples formas y colores.Nos sorprenden las flores, retornan los pájaros, se reavivan nuestras ganas de salir, de respirar aire puro. También, no podemos dejar de mencionar que aquello que ocultaban los gruesos abrigos, ahora es necesario pensar en una buena dieta o largas caminatas como para llegar más o menos al verano.A los días les suceden las noches, al resplandeciente sol, hermosas noches en las que contemplamos la luna rodeada de incontables estrellas, cada estación repetidamente en un principio interminable se continúan unas a otras.Mirando a nuestro derredor, no podemos menos que sorprendernos  de ver cómo cada día, cada año, todo en la naturaleza se sucede armoniosamente, respondiendo a leyes naturales inconmovibles, a movimientos insustituibles e inmodificables…la rotación de la tierra que nos brinda la generación de los días, la traslación que nos repite incansablemente cada estación, esa fuerza que hace que todo este en movimiento y nada se choque o caiga… ¿Quién le dice a los pájaros cuando deben emigrar?, ¿quién le ordena a las plantas que ha llegado el momento de revivir?, ¿quién ordena a los planetas a girar en si mismos y a viajar por el espacio sin alterar su curso?. Cuando me maravillo observando el reverdecer de la primavera, cuando miro la claridad de un amanecer, cuando me tomo esos cinco minutos para sentarme a observar el espacio infinito, no me cabe otra frase que decir: “qué Maestro!”, quién sino Dios hizo posible que de la nada todo comenzara a existir y a funcionar, quién sino Dios es el que da una nueva oportunidad a cada día, quién sino Dios es el que da la vida, quién sino Dios es capaz de amar por encima de la maldad humana, quién sino Dios es el que permite que mientras dormimos nuestros órganos sigan funcionando, quién sino Dios es el que determina el fin de nuestras vidas, quien sino Dios es el que nos estableció un propósito para vivir.No me cabe otra reacción más que la de reconocer que existe Dios, que porque El existe nosotros tenemos vida y un lugar, llamado Tierra, para vivir, que El es el gran maestro que nos da el aliento para vivir y nos enseña incansablemente cómo vivir.La humanidad por sí sola jamás podrá sacarse el peso de la avaricia, de la envidia, de la bronca, del odio, de la deshonestidad, de la mentira, del engaño, jamás por sí sola podrá reverdecer a una nueva primavera, a una nueva oportunidad de vida, sino se vuelve a Dios, para reencontrarse con su creador, con quien le diseñó para vivir bien de tal manera que pueda disfrutar cada día y traer alegría a su vida.Celebremos la primavera, celebremos la vida, celebremos… sin descontrol, que siempre después de un invierno nace una primavera para la naturaleza y si nuestras vidas están invadidas por el frío invierno un encuentro personal con Dios, nos puede despertar a una nueva primavera.  Celebremos la vida, celebremos la oportunidad de vivir…bien y en paz con Dios.

15º Reflexion:

                                             Volver a la niñez

Los que rayamos cuarenta, en mas de una oportunidad hemos escuchado decir: “este no tuvo infancia”; “bien le hubiera hecho hacer la colimba”… frases que muchas veces nos golpearon por tener ganas de hacer aunque mas no fuera una pavada, una broma tonta, un chiste sin sentido o esos cinco minutos de romper ese paradigma que debe marcar nuestras actitudes por la edad que tenemos. La infancia, como toda etapa de la vida, según quien la cuente puede reflejar como la vivió, con la alegría entre los pibes del barrio, con la tristeza de haber tenido padres golpeadores, con la ternura de los gestos de padres amorosos, con la bronca de padres ausentes… siga usted la lista. Si pudiera volver a la niñez, creo que coincidimos, trataría de disfrutar mas las carreras con los karting a rulemanes, el partido de futbol en el baldío contra los pibes de otro barrio, las charlas en las esquinas, las bicicleteadas y tantas otras cosas, no porque no las haya vivido o disfrutado, a lo que me refiero es tratar de ser niño mas tiempo…porque después no vuelve. Crecimos y cambiamos inocencia por desconfianza, sinceridad por “adaptación a las circunstancias”, honestidad por “defender lo que creo mío aún con la mentira”, cariño por defensa personal o amor incondicional por retribución de lo que recibo. Hoy nos asustamos de cómo han envejecido nuestros niños, adolescentes y jóvenes, buscamos en profesionales respuestas a las actitudes y reacciones de violencia, desaprensión por la vida, nos asusta que nuestros niños piensen en suicidarse o portar un arma para matar, debatimos si debemos bajar la edad que limita el ejercicio de la ley ante la delincuencia infantil, miramos a los niños, a los adolescentes, a los jóvenes como criaturas, como animales de otra raza que no es la humana.La niñez, la adolescencia, la juventud que hoy camina por las calles son el resultado que nosotros obtuvimos como padres, o te olvidas que nosotros los cuarentones somos los que nos hacemos los “adolescentes”?, o te olvidas que somos nosotros los que somos padres biológicos de esos chicos? o te olvidas que nosotros, los hoy adultos, hemos construido esta sociedad de hijos huérfanos porque nos queremos hacer amigos de nuestros hijos?, o te olvidas que somos nosotros los que elegimos qué corriente filosófica usaríamos para educarlos?, o te olvidas que somos nosotros los que cambiamos una vida espiritual donde desarrollar un sentido de hogar, donde valorar nuestra trascendencia mas allá de la vida terrenal, donde cimentar los valores del respeto mutuo, por lo que llamamos “tener vida social”, o te olvidas que somos nosotros los que mandamos los chicos a la iglesia…”porque es bueno!” y nosotros nos quedamos a dormir, a ver la carrera o a prender el fuego para el asadito…porque no hay que comer tarde?, o te olvidas que somos nosotros que les enseñamos a nuestros hijos que lo que no nos gusta o se pone viejo lo cambiamos?, o te olvidas que somos nosotros los que les enseñamos con nuestras actitudes, que los hijos son el resultado de la relación sexual que tuvimos con una mujer que ahora es una loca que te asfixia o de un gil que trabajaba mucho?, o te olvidas que somos nosotros los que juramos amor, hasta que la muerte nos separe y a primera de cambio lo mejor es el divorcio?…Claro que humanamente no podemos volver a la niñez, seguro que tampoco podemos volver a nacer, pero tengo la certeza de que Jesús vivió en la tierra y murió en una cruz y resucitó al tercer día y hoy vive y es real, de tal manera que todo aquel que quiere volver a nacer, en El, es posible.Si bien es cierto, no podemos volver a la niñez, pero corrijamos nuestros errores, para que nuestros niños no se la pierdan, depositemos nuestra fe en Dios y vivamos de tal forma que nuestros niños vean en nosotros a Aquel que nos hizo a Su imagen y semejanza.

16º Reflexion:

                                             Resiliencia en tiempos de crisis

 La naturaleza batalla día a día contra la violenta mano del hombre. Zonas boscosas, hogar de infinidad de aves y animales, tratan de sobrevivir a la ambición humana. Una cantidad cada vez mayor de humanos trata de sobrevivir a la codicia y avaricia de otros que cada vez más tienen y cada vez son menos. Sabemos y vemos que esto es así, todo cambia pero no queremos que cambie para mal, para destrucción. Todo cambio produce una crisis, toda crisis nos exige tomar decisiones y toda decisión que hoy tomemos será el punto de partida desde donde continuaremos nuestra vida mañana. No podemos dejar de mencionar nuestro sentimiento de impotencia cuando enfrentamos una crisis, nos invaden miles de inquietudes y temores nos aquejan. Somos testigos y muchos han degustado el sabor amargo de la delincuencia, de las adicciones, de la muerte y la violencia. Como padres, debemos tomar todas estas cuestiones muy en serio en nuestras vidas y familias, ya que nos desafían a dar respuestas coherentes a nuestros hijos. Con mucho dolor, vemos, leemos y vivimos el aumento del suicidio, de la promiscuidad sexual, de la drogadicción y del alcoholismo entre nuestros adolescentes y jóvenes. Muchos de ellos quedan congelados, marcados y traumados por estas experiencias negativas y reales, las cuales les impiden avanzar. ¿Cómo podemos ayudar a nuestros adolescentes y jóvenes?, ¿cómo podemos ayudar a sus padres desesperados?, ¿cómo podemos prepararnos para enfrentar y asimilar positivamente las vivencias de dolor? En la búsqueda de una respuesta, me encontré con la palabra, resiliencia. Los que saben definen a la resiliencia como la capacidad del ser humano para soportar la adversidad y recobrarse con sabiduría y madurez a fin de conducir una vida productiva y con significado. ¿Cómo desarrollar esta capacidad? La espiritualidad es la respuesta. El peso de tener fe, de compartir esa fe y participar de una iglesia o comunidad de fe, es primordial para que niños, adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos podamos desarrollar “resiliencia”. ¿Somos capaces de reconocernos de estar enfrentando una crisis? ¿Deseamos salir triunfantes de esa crisis?, ¿Reconocemos que la crisis es un camino que se bifurca y nos obliga a decidir el sentido que tomará nuestra vida? Quiero invitarlo a no tomar el sentido de la desesperación, le invito a que nos encaminemos en el sentido de la fe, de la esperanza que nos conduce con la expectativa de saber que hay algo mejor más adelante, que hay algo bueno y mejor para nuestras vidas hoy. ¿Está decidido a desarrollar la capacidad que le permita soportar la adversidad y recobrarse con madurez a fin de tener una vida fructífera y con significado?

Entonces permítame decirle que:

                  Dios le ama de una manera plena y superior a cualquier ser humano que hoy pueda decírselo. De tal manera le ama que fue capaz de dar su vida en una cruz por usted.

                  Ese amor, si lo hace propio, le brindará seguridad, esperanza, le permitirá gozar de un sano sentido del humor y de la diversión.

                  Descubrirá que muchos como usted han vivido o están enfrentando crisis, pero que el amor de Dios les ha cambiado la desesperación en esperanza.

                  Descubrirá que entre esas personas podrá desarrollar amistades que le ayudarán para bien, porque vivenciaron la misericordia de Dios y desean para usted lo mismo que Dios hizo en sus vidas.

                  Se sentirá seguro y nunca más solo, porque Dios siempre estará con usted.

                  Dios en su corazón es un incondicional que le apoyará y sostendrá en tiempos difíciles, que no le condenará, que desea escucharlo.

                  La Palabra de Dios, la Biblia, infundirá en usted valores cristianos y le enseñará cómo aplicarlos en su vida.

                  Si Jesús es una realidad en su vida, como amigo, apoyo guía y Señor, verá que las fuerzas que hoy siente para seguir adelante no son las suyas, sino las de Dios mismo que le carga en sus brazos. Horrorosas imágenes de guerras, hambre, violencia, desesperanza y abandono, saltan y caen en nuestras mentes, no es tiempo de decir, “ya vendrán tiempos mejores”, enfrentemos con responsabilidad ante Dios y ante las personas que tenemos a nuestro cuidado la necesidad de construir anclas que soporten los vientos mas recios de la vida. Así, al desarrollar resiliencia, podremos avanzar a nuevos puertos. Es tiempo de vivir sabiendo que Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en la angustia. Por tanto, no temeremos mal alguno, porque Dios esta con nosotros.

17º Reflexion:

Texto bíblico: Mateo 5: 8

                                   “Relativismo moral”

                   “…limpios de corazón..”

 En la Biblia el corazón es considerado como el asiento de las emociones, del miedo, del amor, del valor, de la ira, del gozo, de la tristeza y del odio. Se le atribuye ser el centro de la vida moral, espiritual e intelectual del hombre, de ser el núcleo de la conciencia y de la vida. Jesús nos dijo:”bienaventurados los de limpio corazón”, entonces por ser el centro de nuestros afectos, nuestro amor a Dios debe ser puro. Por ser el centro de nuestras intenciones, también deben ser puras y por ser la residencia de nuestra voluntad, debemos someterla a Dios. “Puro”, en el griego tiene diferentes usos. Se usa para señalar algo que no esta adulterado o contaminado y también se vincula a “limpio”, como un plato o ropa que fue cuidadosamente lavada. Aplicado a “puro de corazón”, nos revela un corazón que no tolera el pecado ni permite ser contaminado. “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad” (1° Jn.1:8-9). “Puro”, también tiene otro significado que lo relaciona a algo que ha sido purgado de lo erróneo de forma que puede ser usado para lo bueno. Por lo tanto, la pureza de corazón, en un sentido nos habla de vaciarnos de pecado y por otro en el de llenarnos de todo aquello que es puro. “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros, fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia que es idolatría…dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas…vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia…y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto” (Col.3:5,8,12,14). Ser “limpio de corazón”, no es la práctica de una religión superficial, no es “cuestión de piel”, Dios ve más allá de lo que exteriorizamos, El escudriña nuestro interior, considera los motivos, pensamientos e intenciones del corazón. Un peligro acecha nuestra vida interior y debemos dar voz de alerta. Este peligro se llama “relativismo moral”, es una serpiente que se desliza sutilmente en nuestras vidas y anida en nuestros corazones. Tan astutamente trabaja en nosotros que sin percibirlo comenzamos a desviarnos y aceptamos y justificamos lo que jamás se nos hubiera ocurrido antes. Algunos síntomas de esta impureza en nuestro corazón son: una marcada diferencia entre lo que se dice creer y se predica con lo que se vive; falta de voluntad de servicio; marcado interés por lo material; juzgar a los demás como inferiores a uno; crítica despiadada; se promete pero no se cumple; impuntualidad crónica; desinterés por aprender; se valora a las personas por lo que tienen para dar; afán por la fama; orgullo; ostentación; abuso de poder; mentira, pecados sexuales, encubrimiento. La expresión que nos identifica como víctimas del “relativismo moral” es: “no mires el comportamiento de los demás, mirá solo a Dios…” La humanidad busca con desesperación un modelo de espiritualidad que lo rescate de la banalidad de estilo de vida que lleva. La Iglesia sabe que “el evangelio de Jesucristo es “poder de Dios para salvar” (Rom.1:16), pero ese poder podrá alcanzar a las multitudes en la medida que los cristianos permitamos que ese poder rescate nuestras vidas de la frivolidad y fortalezca nuestro ser interior y nos transforme en vidas de ejemplo a seguir por otros. Nada que se haga o diga tendrá valor sino gozamos de autoridad moral para poder decir, “sed imitadores de mí, así como yo de Cristo” (1°Cor.11:1); “os ruego que me imitéis” (1°Cor.4:16); “sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros” (Fil.3:17). Huyamos del “relativismo moral”, volvamos urgentemente a estudiar y a vivir como Dios manda para alcanzar un corazón limpio que nos asegure la bienaventuranza de ver a Dios y de que otros lo vean a través nuestro.

18º Reflexion:

                                                         Otra vez solos

 La historia de un matrimonio podría sintetizarse así: departamento chico, departamento grande, casa chica, casa grande, casa chica, departamento grande, departamento chico… de aquello que comenzó en la dulce soledad de dos personas, tratando de adecuar sus personalidades, amoldar sus caracteres, llevar una vida en común, se van encaminando a una vorágine provocada por la llegada de los hijos con su alegría, compañía, sobresaltos y problemas. Se suceden así años vertiginosos donde la soledad es casi un imposible. Así el matrimonio, convertidos en papá y mamá, a veces sin haber logrado la seguridad de marido y mujer se ve asediado por los reclamos mutuos que van desde una mamadera a la madrugada, a las tareas de la escuela, cocinar, y mantener un presupuesto equilibrado. Cuando el matrimonio no ha logrado la unidad bajo la sombra de Dios cae en lo que cada uno cree que le corresponde… “yo trabajo… vos ocupate de los chicos”. Los años pasan tan rápido como inadvertidos, aquella mujer que pensó que nunca dormiría de un solo tirón y aquel hombre que alguna madrugada salió en busca de un remedio o de un chupete salvador, encuentran que sus hijos han crecido y por consecuencia lógica se han alejado del hogar, por estudio, por trabajo o para formar su propio hogar…así retornan al comienzo, al “departamento chico en una casa que nos queda grande: “otra vez solos!” Si el hogar fue robusto, si fue formado por Dios, la soledad no será un pozo de frustración, de silencio o de diálogos monosilábicos o desayunos detrás de un periódico o almuerzos enfrascados en la televisión, sino que será el tiempo de retomar un ritmo más sereno. Dios ha hecho nuestra vida de tal manera que cada época tenga su belleza, la verdadera sabiduría es saber vivirla como un regalo de Dios. Cuando Jesús es el centro del hogar, nunca nadie podrá sentirse solo. El es el lazo invisible que une a los esposos, a los padres con los hijos ausentes, el que acompaña, el que ayuda a vivir el tiempo libre para ser brindado a otros. Todos tenemos una soledad básica, que Dios ha dispuesto en nuestro corazón que solo El puede llenar y de esta manera nadie se sentirá solo, aún en medio de la soledad ocasional o permanente. ¿Señor qué quieres que haga hoy?, será la pregunta al despertar cada mañana, sin importar las limitaciones físicas por la edad, la salud o la economía. La soledad estará llena, porque Dios dice: “Dad y se os dará”. ¿Sabe? El hogar cristiano puede cambiar en su forma, pero nunca cambiará en su fondo, si en su hogar existe la Vida, los hijos nunca se van, vuelven siempre multiplicados con sus hijos, en busca de todo aquello que solo sus padres pueden dar. Ruego a Dios, que la exclamación “¡Otra vez solos!”, no traduzca un lamento ni una frustración, sino la satisfacción frente a la tarea cumplida y el anhelo de recibir de Dios nuevas oportunidades en la vida.Dios les bendiga!

19º Reflexiones:

                                                              ¡No al aborto!

En estos tiempos modernos se debaten temas fundamentales como el aborto. Tal vez usted esté a favor, con sus fundamentos y experiencias vividas o quizás está en contra. Pero la pregunta es, ¿Quién puede recomendar el aborto?, ¿Usted le hubiera recomendado a María que aborte? ¿usted le hubiera aconsejado a José que lo mejor era el aborto?¿que ante la duda era mejor borrar la evidencia? Claro que no!, porque ahora todos sabemos que ese niño iba a cambiar la historia de la humanidad. Claro que no!, ¿quién tiene el derecho de decidir sobre la vida de otro que es totalmente inocente? Claro que no!, porque no podemos condenar a la muerte a un inocente por la maldad de otro. Papá anímese a recordar y a contarle a sus hijos ese momento tremendo cuando nos dicen: Es nena!, Es varón!, esa respuesta que recibimos cuándo  los padres esperamos en la antesala de la sala de parto… Sinceramente nunca fue una preocupación el saber si sería una niña o un varón el hijo por venir, siempre fue motivo de oración la salud de la mamá y del bebé, pero la enfermera siempre irrumpe diciéndote el sexo del bebé y luego como un agregado te dice: “y la mamá también está bien!”… En esa sala de espera un día estuvo alguien llamado José, al que todos miraban de una manera particular… “Uh, ahí esta el esposo de la María, esta por comprar ese bebé, mirálo un carpintero no tiene mejor idea que decir que su esposa esta embarazada del Espíritu Santo…otros decían:..”imagináte, ésta, la María es amiga de la otra, Elisabet, la que tuvo hace poco un varón, Juancito, según dicen cuando María le fue con el cuento del embarazo, la panza de Elizabet empezó a saltarle…”, “ah!, no sabés, encima andan diciendo que es un varón y que le pondrán de nombre Jesús… El Salvador!, .. Te lo dicen de una forma como si este nombre no fuera común… Al mío le puse Gabriel, pero no por eso es un angelito…” José, sin escuchar, pero imaginando lo que la chusma decía se puso en pie y con la mirada firme y tranquila dijo:”… Hubo un día en que por un sencillo acto de fe, decidí creer en lo que decía Dios, no pude llegar a El exclusivamente por el intelecto, nadie puede. No niego la razón, Dios me ha dado una mente y la capacidad de razonar, pero el paso decisivo y final fue necesario darlo por fe, y algo sucedió, no me convertí en alguien perfecto, pero mi vida cambió, encontré en mí una nueva forma de amar que nunca había conocido antes… Dios tiene un plan para cada uno, cada circunstancia, cada vuelta de la vida es para tu bien, yo pensaba casarme, tener hijos, mantenerme como carpintero, pero Dios cambió las circunstancias y me reveló cuál era su voluntad y ahora estoy feliz, porque me casé, espero el primero de mis hijos, seguiré siendo carpintero, pero ahora sé que en el cumplimiento de la visión de Dios está la realización de mis sueños…” Con un fuerte golpe se abrió la puerta y un ángel desde los cielos gritó:”ha nacido un niño, ha nacido Jesús, ha nacido el Salvador” José, cayó de rodillas, mirando misericordiosamente a quienes les juzgaban, les dijo:”hoy es un día más del calendario, pero para mí es especial, porque es el día en que mis ojos han visto al Salvador y puede ser tu día también” Celebra el nacimiento de Jesús en familia, celebra el paz y armonía, volvamos al verdadero significado de este día, volvamos nuestra mirada a los cielos, volvamos a creer que hay Alguien por sobre todos y todo, que se ocupó y se ocupa por nosotros de tal manera que un día envió a su Hijo para mostrarnos el camino del reencuentro con El.

20º Reflexiones:

                                               Levantaré Bandera

Junio, es un mes significativo para los argentinos, lo señalamos como el nacimiento de nuestro símbolo patrio, la bandera celeste y blanca. La bandera es, sin lugar a dudas, el emblema que nos emociona y los argentinos de este siglo lo tenemos estrechamente relacionado con el deporte. Argentina!, Argentina! y las banderas celeste y blanca suenan y se ven en un campo de futbol; en las finales de tenis o también en una cancha de basquetbol. Claro, no me olvido de algún acto político en la que la necesidad de juntar uno que otro voto, se reparten banderitas y hacen resucitar en fotos a viejos líderes, de los cuales solo queda lo que hicieron, porque los que ya pasamos los cuarenta, tomamos conciencia de ellos cuando en la primaria nos mandaron a casa porque el país estaba de duelo. Cualquier circunstancia es propicia para levantarnos en banderas, es así que ante la injusticia por una muerte violenta, ante la inseguridad, ante la pasión, ante el apoyo de alguien que queremos, ante la desaprobación y miles de motivos podemos enumerar que nos motivan a levantar una bandera que nos identifique, que nos represente, que nos una. Desde Belgrano, el celeste y blanco de nuestra bandera, despierta en nosotros una emoción que conmueve al más duro y reacio del sentimiento patriótico. Hasta aquí llegamos y coincidimos que una bandera, nos identifica y puesta en alto es una convocatoria para todos los que de una manera sienten y palpitan el mismo sentimiento hacia esos colores, el celeste y blanco. Los cristianos, también tenemos una bandera, que nos convoca, que nos emociona, que nos identifica. Ver esa bandera en alto, nos mueve a la gratitud, al reconocimiento porque quien la levantó, lo hizo dando su sangre, luchando en la mas cruenta de las batallas en beneficio de la humanidad. Esa bandera, es símbolo de perdón, de libertad, de entrega, de misericordia, de amor. Jesucristo, es esa bandera, que fue levantada de la manera mas cruenta, en una cruz y Dios permitió que así fuera para que todo aquel que en El cree no se pierda y tenga vida eterna. Si miramos a Jesús, no nos perderemos, sabremos por dónde ir y a dónde no ir y tendremos vida eterna, que es hacia dónde nos señala el camino. Cuando levante su mirada para mirar en lo alto del mástil, la bandera celeste y blanca, por favor, no se detenga allí, eleve su mirada un poco más arriba y verá los mismos colores en una bandera inmensa, el cielo y sepa que desde allí vendrá un día el mismísimo Jesucristo a buscar a todos aquellos que un día dijeron, creyeron y viven mostrando, que El y solo El es el único que hizo posible el perdón y el amor incondicional. Argentinos, levantemos nuestra bandera nacional, pero primeramente levantemos la bandera de Jesucristo y levantémonos como abanderados de El, para que sea El quien sane nuestra tierra.

21º Reflexion:

                                                 ¡Verdaderamente libres!

La independencia de un país puede considerarse el suceso más importante de su historia, no es un hecho menor, gracias a éste las personas han adoptado su propia cultura, ideología y estilo de vida. El proceso de independencia no es algo que se resuelve de la noche a la mañana, al contrario, es una suma de sucesos, que en el caso de la Argentina, comenzó en 1810, cuando la relación con los españoles no era tan amigable. La necesidad de establecer un orden político y social, llevó al Virreinato del Río de la Plata a establecer su propia forma de gobierno desautorizando a la corona española. La historia nos cuenta, que un 9 de Julio de 1816, el secretario Juan José Paso leyó la propuesta y preguntó a los congresales, “si querían que las provincias de la Unión fuesen una nación libre e independiente de España”. Los diputados aprobaron por aclamación, firmaron el Acta de la Independencia. Afuera el pueblo celebraba… La pregunta es, ¿verdaderamente somos libres? O en la construcción de este país, vemos como pasamos de manos de unos a otros, prisioneros de los intereses, del egoísmo, de la ambición, de la avaricia o de la soberbia? ¿Quién puede decir que es verdaderamente libre?, cuando vemos a nuestros niños, adolescentes y jóvenes maniatados por las modas, los programas de TV, las drogas, el alcohol o el libertinaje sexual?; cuando vemos a padres, pretendiendo vivir una suerte de “libertad adolescente” que los lleva a la destrucción de las familias? ¿Quién puede sentirse verdaderamente libre? Cuando nos vemos inundados de violencia, sin límites ni control, donde pobres roban a pobres, donde seres humanos matan a  seres humanos? Quiero decirte que por sobre todas estas circunstancias hay una única oportunidad de sentirse verdaderamente libre y es conociendo la verdad… Claro! Estarás pensando: ¿quién tiene la verdad?, ¿a quién podemos señalar como dueño de la verdad?, quiero decirte con toda certeza, que si caminas este mundo como Jesucristo lo hizo, verdaderamente eres libre! En Jesús, esta la verdadera libertad, El un día se paró frente al pueblo y les preguntó: “¿quieren ser libres?”… inexplicablemente el pueblo en lugar de festejar con un sí rotundo, gritó: “crucifíquenle!” y aún en ese hecho, cuando parecía que habían matado a la verdad, la Verdad fue un hecho de tal manera que todo aquel que en El cree es verdaderamente libre. Libres, practicando el bien, y no como aquellos que se valen de su libertad para disimular la maldad de sus corazones. El 9 de Julio, grite, “oíd mortales el grito sagrado, he entregado mi corazón a Jesús y hoy puedo verdaderamente proclamar: Libertad! Libertad!, Libertad!”

22º Reflexion:

Texto: Marcos 9:20-24

                                                         Será posible?

                     “…Si puedes creer…”

 Cuando nos referimos a la duda se despiertan diversas opiniones. Para algunos duda es incredulidad o la peor blasfemia, para otros es el lado real de la franqueza. Martín Lutero, no daba el mas mínimo lugar a la duda en su teología, él la identificaba como “el monstruo de la incertidumbre”. ¿Es posible que la fe y la duda coexistan?, un padre desesperado, que agotó todos sus esfuerzos procurando la cura para su hijo atrapado en la demencia, contestaría con un rotundo Sí!. La narración de Marcos muestra claramente el conflicto entre la esperanza y la desesperanza. Este padre angustiado y desesperado al ver a su hijo revolcarse y golpearse debe haber luchado contra la duda para reunir la fe suficiente para creer y atreverse a pedirle a Jesús ayuda. Tal vez, hoy nos encontramos en las filas de los que dudan, tal vez hoy alguno de nosotros esta viviendo entre cristianos que jamás pondrían en duda su fe. Tal vez  la seguridad de ellos, nos hace sentir aislados, extraños…fuera de lugar. Tal vez, hemos clamado en más de una oportunidad: “creo; ayuda mi incredulidad” ¿Nos hemos encontrado alguna vez en la encrucijada de no dudar de que Dios existe y se preocupa por el mundo y al momento siguiente sentirnos ingenuos?,¿cuánta confianza tenemos al afirmar que lo que sucede en la sociedad es el deseo de Dios para cumplir su propósito? ¿Cuándo permitimos que nuestra mente rete a nuestra creencia?,¿cuándo cuestionamos?, ¿cuándo dudamos? Seguramente, en la misma encrucijada de duda y fe comunes a la mayoría…cuando enfrentamos una calamidad, cuando sucede exactamente lo contrario a lo que esperamos, cuando perdemos un amigo, cuando vivimos rectamente y sufrimos por ello, cuando la vida nos lleva por giros inesperados. Es allí donde estalla la tormenta emocional de más preguntas que respuestas. Es allí dónde descubrimos cosas que realmente no sabíamos, donde explotan las mil y una preguntas. En ese momento se esfuman las respuestas simplistas y superficiales  y aparecen las reflexiones profundas.
Felizmente, Dios no nos deja abandonados a nuestras dudas e interrogantes. La respuesta a  nuestra duda es una Persona, es Jesús, quien nos ayuda en nuestra incredulidad… transformando las preguntas que golpean nuestra mente en una fe mas estable. El nos aleja de aprender las respuestas de otras personas. El se presenta como el Camino para nuestro callejón sin salida, como la Verdad por sobre toda la farsa y como la Vida para todo aquel que se siente muerto por la angustia. ¿Esta nuestra esperanza destrozada, se han evaporado nuestros sueños, nos sentimos perdidos en nuestras dudas y desilusiones, hemos llegado a un punto en el que sentimos que no podemos hacerle frente a nada?. Tal vez alguien, bien intencionado, se acercó para tratar de hacernos creer que nuestras dudas y temores son una ofensa a Dios. Quizá no lo parezca, pero estamos en un lugar saludable…aunque no menos difícil, allí cuando la tierra parece abrirse bajo nuestros pies, cuando el dolor parece insoportable, cuando nos acontecen sucesos increíbles, las dudas llegan sin aviso…no las neguémos!, reconozcámoslas!, es un tiempo en el que estamos siendo forjados en el yunque del Señor. No nos traguemos ciegamente las respuestas de otro; sino mantengamos nuestra mente y corazón dedicados a la búsqueda de la verdad de Dios, buscando en Su Palabra la sabiduría y entendimiento. Tenemos un Dios inmensamente grande y misericordioso que nos dice:”la paz sea contigo. Mira mis manos y mis pies; mira con los ojos de la fe y cree. Eres bienaventurado cuando crees a pesar de tus dudas” En el nombre del Señor digamos: “creo, ayuda mi incredulidad!”

23º Reflexiones:

En esto pensad…

 Lectura:  1º Samuel 1: 16-28

                                 “Silencio, madres orando …”

                 “…por este niño oraba …”(v.27) 

Las exigencias económicas, el aburrimiento con el papel de ama de casa y la presión feminista en oposición al machismo han llevado cada vez a un mayor número de mujeres a trabajar fuera del hogar. Cada año más madres optan por incorporarse a la fuerza laboral y a dejar a sus hijos en edad preescolar en guarderías o al cuidado de otras personas.Dios ha establecido la familia como el mejor medio para el desarrollo humano. En Su Plan, provee de un marco seguro y amoroso en el cual un niño se forme emocional, intelectual, física y espiritualmente. La familia proporciona amor, cuidado, aprendizaje y crecimiento. Es en la familia donde el niño obtiene su primer conocimiento de quién es él, cómo encaja en este mundo, quién es Dios, cómo relacionarse con El y sus propósitos.  Es en la familia donde los padres deben dar amor y seguridad a sus hijos, donde pueden interpretar, modificar, reforzar, o minimizar la influencia de otras personas sobre ellos. Tiene razón, mamá no todo marcha bien es por ello que se necesitan madres que sepan doblar las rodillas. Tal expresión parece un aviso de búsqueda de empleo, pero no es así, una densa oscuridad amenaza envolver a nuestros hijos cuando salen de nuestros hogares, peligros inminentes le asedian, malas compañías, drogas, incitaciones al vicio y a la maldad. Es cierto que no podemos tenerlos encerrados. Pero madres, de las muchas cosas que ustedes pueden hacer por sus hijos, la mejor es orar por ellos, porque: “… Cuando las madres oran parece que mil luces se encendieran do sólo oscuridad hubiera, y que del corazón en lo secreto un canto se escuchara dulce y tierno, cuando las madres oran…” Madre no sos la causa de todos los males, ni la salvadora de la nación, pero la sociedad del futuro esta a tu cuidado. Dios te llama a darle a tu rol de madre el mas alto compromiso y una perspectiva correcta basada en valores bíblicos. ¿Qué sucedería si todas las madres se unieran en la tarea de orar por sus hijos?

24º Reflexion:

Lectura:  Gen.37-41

                                 “ Dios no usa celular…”

“…Y soñó José un sueño …”(v.5) 

“Hijo, Dios no usa celular por lo tanto apágalo”, con mucha razón me lo dijo un día al llegar a la iglesia, Don José. Tal vez, como dicen los chicos, le diríamos a Don José, “te quedaste en el siglo XX!”… Pero José tiene razón porque él desde la época en que no existían los celulares ni los mensajes de texto nos dice: “Y soñó José un sueño” (v:5), Dios le mostró en sueños que un día iba a gobernar sobre muchas personas. Dios tiene un sueño para cada uno de sus hijos y quiere hacérselos saber. Una visión es un sueño que Dios pone en el corazón acerca de un hecho que se va a producir en el futuro. Hoy no lo tengo, pero “lo veo”… Puede ver a sus familiares entregando sus vidas a Jesús, ver la familia que Dios quiere formar con usted. “Dios cumplió en mí lo que un día me mostró en sueños…, continuó diciendo José, no fue fácil, hubo situaciones que se interpusieron, caí en pozos de desesperación (v:23-24)… Pero fue posible salir de los pozos de la vida y cumplir el sueño que Dios tenía para mí…” “Ese día llegó (Gen.41:42-43), fui gobernador a los 30 años aunque había recibido mi sueño a los 17… Pasaron 17 largos y difíciles años, pero esperé en Dios y El cumplió su propósito en mí… A pesar de todo, sin importar cómo estaba, guarde mi corazón para El, le fui fiel y hoy te puedo decir que “Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción”(Gen.41:52) “Dios tuvo un propósito para mi vida, me dijo José con sus ojos llenos de lágrimas, …y lo cumplió!… Dios tiene un propósito para tu vida también…” “Dios sabe tu número de celular, sabe cómo enviarte un mensaje de texto, pero El no va a usar estos medios, sabés porqué? … Porque lo que tenga que hablar, no lo va a hacer a tu oído sino a tu corazón, por eso entrégate a la oración y lo que El tenía que escribir ya lo hizo, por eso entrégate a la lectura de Su Palabra… Cuando estés en Su Presencia, El no va a llamar a tu celular ni va a enviarte un “mensajito”… Apagálo y haz silencio porque El va a hablar…

25º Reflexion:

Lectura:  Jonás 1:1-14

                                        “ vino y no estabas…”

“…soy hebreo y temo a Jehová …”(v.9) 

Como todos los domingos lo encontré a Don Pepe parado a la puerta del templo, sin mediar saludos se apresuró a decirme: “el martes te estuvo esperando un amigo tuyo…”, la sorpresa fue seguida de una gran confusión de adivinar quién vino a la reunión y yo …ni enterado. “sin dudas tendrás que pedirle perdón porque él vino y vos no… al no verte, se dibujó un gesto de tristeza en su rostro y susurrando dijo: “igual que Jonás…” Ante esta pista, rápidamente pensé quien de mis amigos tendría un amigo llamado Jonás, que ya no viene a la iglesia y yo le produje el mismo dolor ahora?!! … Don Pepe, ya cansado de su broma, y al ver que yo no reaccionaba comenzó a decirme: “Hijo, quien estuvo esperando por ti, fue Dios, y Jonás fue aquel de la antigüedad que al igual que tú, cuando El le llamó hizo su propia voluntad tratando de subirse al primer barco que pasaba… Un día lejos de la presencia de Dios alguien le preguntó quien era y él muy decidido dijo: “soy hebreo y temo a Jehová… El error de Jonás estaba en creer y pretender que Dios le había escogido para su propio beneficio. Correctamente él declara a Dios como Señor, pero lo niega en la práctica”… Pero, Don Pepe, no vine porque estaba ocupado! “Hijo, tenés tu razón y no esta en mi ánimo el juzgarte, tal vez el trabajo, el estudio, solo quiero alertarte de un peligro que consiste en creer que existimos para nuestro propio bien,  que tanto el mundo, los demás y Dios están para servirnos. Por más que Jonás expresara que teme a Dios, en la práctica servía a su dios pequeño…” No pude enojarme con Don Pepe, porque en mi corazón sabía que muchas veces honré al dios pequeño, inventando excusas extraordinarias… Solo lo miré a los ojos, me devolvió una sonrisa y me dijo: “cobrad ánimo … Y trabajad porque Yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos (Hageo 2:4), El sabe que no podés hacerte fuerte solo, El quiere que aprendas… Sabés la semana tiene 168 horas, El soberano y dueño absoluto de todo, te pide que inviertas 4 horas por semana para aprender en comunión…Bienvenido, te espero el martes!

26º Reflexion:

Lectura:  Ester 7: 1-4

                                       “ tu deseo, te será concedido…”

“…cuál es tu deseo y te será concedido? …”(v.2)

Cuenta una historia sobre dos pescadores, uno de ellos encuentra una botella, como tenía que ir mar adentro, la dejó al cuidado de su amigo. La curiosidad, superó su paciencia, y en cuanto se alejó su amigo, la abrió y salió de ella un genio. Entre asustado, confundido, sorprendido y avergonzado, le dijo al genio: “vuelve a la botella, hasta que regrese mi amigo, porque él es el dueño de la botella”… “Imposible!, pide tres deseos y le concederé a tu amigo el doble…” imaginen el rostro y el corazón de este muchacho, “me dará lo que pida y a mi amigo el doble?! Pensó rápidamente, “Quiero una montaña de oro!, pero le sobrevino un pensamiento; “él recibirá el doble! , no, no, mejor quiero vivir cien años,… Pero él vivirá 200 años!… Y lo que parecía simple se complicó y lo que era una amistad, se convirtió en rivalidad y envidia,… Pensó y pensó y cuanto más pensaba, más se oscurecían sus pensamientos y deseos, “porqué él tiene que recibir más que yo!”… Giró su mirada hacia el genio y dijo: “ mi deseo es que me quites un ojo…” Los tres deseos que Satanás usa son el de disfrutar, el de poseer y el de hacer. Todos tenemos estos deseos, Adán y Eva, y el mismo Jesús los tuvieron. No son malos en sí mismos, pero son los medios que usa Satanás para hacernos caer. Hoy, hay hombres y mujeres que fielmente desean compartir lo que poseen, lo que disfrutan y hacen, que nada tiene que ver con montañas de oro o el secreto de la juventud eterna, pero sí tiene que ver con que antes eran ciegos y ahora pueden ver, porque recibieron las buenas nuevas de Jesucristo el Salvador. Sin embargo, hay otros muchos que viven en un estado de apatía y se sienten felices de haber recibido el perdón de cien pecados, pero no desean compartir, la gracia recibida a otros que tal vez, recibirán el perdón de 200, prefieren ser tuertos en medio de ciegos… Cuando conocemos las buenas nuevas del evangelio de Cristo, y sin embargo, no tenemos ningún interés en que nuestros amigos las sepan, somos deudores que nos negamos a pagar nuestra deuda del evangelio a nuestros semejantes. Despojémonos de la apatía, respondamos con responsabilidad, y pongámonos a disposición de Dios sin reparar en el costo que pueda traer a nuestra vida.

27º Reflexion:

Lectura:  Malaquías 3:8-12

                                 “ época de vacas flacas…”

“…y probadme ahora en esto …”(v.10)

Estamos viviendo tiempos difíciles, la inseguridad, la desocupación son temas que se repiten hasta el hartazgo… Esta realidad nos toca, sin lugar a dudas, cada vez es más difícil hacer rendir el peso, y eso cuando contamos con un trabajo estable. Pero cuando el trabajo se va queda un espacio vacío y sí lo podrá llenar la llegada de otro trabajo… Si ese trabajo apareciera… Claro que puede pasar bastante tiempo sin que se abra una puerta, esta realidad empaña nuestro modo de vida, y se produce una desestabilización emocional y material. Los cristianos corremos con una ventaja, tenemos la Palabra de Dios y en ella maravillosas promesas, y Dios no miente ni promete en vano… “Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan” (Sal.37:25) Uno de los problemas que suele aparecer ante la dificultad económica son los enojos y las discusiones familiares por no poder mantener el nivel de vida que se tenía. Lo importante aquí es ser duro con el problema y no con las personas, pero cuántas veces responsabilizamos a la otra persona por el momento difícil que atravesamos y decimos: “esto pasa porque sos un quedado, inútil, vago (no olvide las versiones femeninas), si fueras como nuestro vecino Juan Laganafácil seguro no estaríamos así…” El problema sigue y se aumenta por el dolor de la ofensa. La familia debe unirse e ir todos contra el problema. También debemos evaluar si le estamos dando a Dios el lugar que merece y que El reclama. Cómo estamos procediendo en la época que hay poco, lo justo o mucho? La viuda de Sarepta no comió ni ella ni su hijo hasta tanto no comió el enviado de Dios… Habrá todavía menos si le robamos a Dios, somos administradores de los bienes que El nos otorga, y como mayordomo no debemos robarle … poder, podemos… pero no debemos. Seamos agradecidos en lo poco y en lo mucho porque con el dinero se puede comprar… La cama, pero no el sueño… La comida, pero no el apetito… El lujo, pero no la belleza… La casa, pero no el hogar… El remedio, pero no la salud…La diversión, pero no la felicidad… Un lugar en el cementerio, pero no un lugar en el cielo… La cruz, pero no la fe. Lo primero es nuestra elección, lo segundo es regalo de Dios.

28º Reflexion:

Lectura:  Proverbios 1:33—2:13

                                    “ Los cambios que vivimos…”

“…mas el que me oyere vivirá confiadamente …”(v.33)

Con el transcurrir del tiempo en este mundo loco que llora la Biblia junto al calefón, hemos tenido que acostumbrarnos a los cambios más vertiginosos e inimaginables que ni aún en la mente de Julio Verne podían tomar forma. Consideremos a una persona que hoy tiene 50 o 55 años, nació antes de la televisión, de la vacuna antipolio, de las comidas congeladas, los aviones jet, las fotocopiadoras, los lentes de contacto, el fax, la píldora anticonceptiva, las computadoras, el rayo láser, el bolígrafo, el lavaplatos, el microondas, los acondicionadores de aire… Los teléfonos eran para comunicarse y no para sacar fotos, filmar, escuchar música,  consultar sobre el clima… Personas de esta edad primero se casaban y luego se iban a vivir juntos, tener relaciones era llevarse bien con los primos y las dietas eran para los enfermos. Son anteriores a la búsqueda de pareja por internet,. Jamás oyeron de FM, MP3, CD, DVD, la palabra “software” no existía, la “trucha” era un pez, “copar” era un término militar, “hierba” era un pasto, y  los “ravioles”, la comida del domingo. “Sida” no era más que una persona resfriada pidiendo sidra, hablar de “multimedia” era pensar en una persona que usaba dos pares de media para no tener frío… Esta generación esta convencida que hace falta un marido para tener  un hijo… Seguiríamos por largas páginas tratando de enunciar todos los cambios a los que han tenido que adaptarse los últimos cincuenta años. Pero, hay alguien que jamás cambiará y nos da seguridad para vivir el presente y enfrentar el futuro, ese es Dios el Verdadero, el único. En Dios hay seguridad, hay vida, hay una oportunidad para enfrentar el presente mirando el futuro… Podrán decirme que lo único que es permanente son los cambios, pero con Cristo en mi corazón cambié una vez y para siempre y aprendí que en Cristo jamás me voy a adaptar a los cambios del presente siglo sino que El me transformará, más allá de lo que pase en mis días de vida. Preparáte para cambiar tu vida, Jesucristo es la oportunidad…

29º Reflexion:

 Lectura:  Salmo 86

                                        “ nunca?…”

“…a ti clamo todo el día …”(v.3)

El cristianismo auténtico empieza con una relación diaria y vital con Jesucristo. Pero esta relación requiere tiempo, no del sobrante o perdido sino de calidad para estar a solas… Quién tiene esa clase de tiempo?… En el mundo de los negocios el tiempo es oro, por ello vamos más temprano a trabajar y volvemos mas tarde, nos llevamos trabajo a casa, tenemos desayunos de trabajo, almuerzos de negocios… Estamos a 10000 revoluciones. Por casa pasa lo mismo, las supermamás no pueden parar, la aceleración alcanza a todos, patrones y empleados, jóvenes y ancianos, hombres y mujeres, pastores y líderes… Veo las prisas y me pregunto dónde encaja la suave y apacible voz de Dios?, cuándo bajamos un cambio y nos reunimos con El?, cuándo disfrutamos de una conversación con el creador del universo?… Nunca? Ahora entiendo porqué muchos cristianos no llevan vidas coherentes!… Para establecer una relación genuina con Jesucristo debemos declarar la guerra a todo compromiso que nos impida el compañerismo diario con El, pero claro, cuándo fue la última vez que lo intentamos?… nunca?… Hay quienes han hecho esto fielmente y estar con ellos da gusto, porque no se jactan de tener una fe grande, sino porque tienen fe en la grandeza de Dios, tienen fuerzas, seguridad, se sienten amados y protegidos como sólo los hijos de Dios pueden hacerlo, tienen un carácter profundo, ideas frescas, espíritus tiernos, su compasión es auténtica, tienen gozo es las dificultades y una sabiduría superior a la que corresponde a sus años, están llenos de energía y son creativas… Pero claro, si nunca tenemos tiempo para estar con Dios, si nunca lo intentamos, nunca lo lograremos… i nunca mueles el grano de tu trigo, nunca conocerás el sabor del pan. Si nunca te arriesgas a perder, nunca te das la oportunidad de ganar. Si nunca sufres muriéndote en la siembra, nunca te gozarás renacido en la cosecha. Si nunca te dueles bajo el peso de tu culpa, nunca saborearás el alivio del perdón. Si nunca afrontas el miedo de dejar de ser como eres, nunca descubrirás la alegría de ser como puedes ser. Si nunca estas dispuesto a dejar lo que tienes, nunca sentirás lo que tienes libremente. Si nunca estas dispuesto a morir por una causa, nunca sabrás para qué vives. Si nunca enfrentas tu pena y dejas de reír para llorar, nunca sabrás de la dicha del que deja de llorar para reír. Si nunca te rindes a Dios, nunca conocerás la verdadera libertad…

30º Reflexion:

Lectura:  Génesis 1:28-31

                                        “ Portadores de imagen…”

“…y los bendijo Dios y les dijo:  …multiplicaos”(v.28)

Un hombre al finalizar el sermón se acercó a su pastor y le dijo: “pastor yo creí mi hijo era un tonto…. siempre tuvo todo lo que quiso… hasta un velero y el muy tonto teniendo todo no fue capaz de ganar una sola regata… recién a los 24 años logré que terminara la secundaria… es inteligente pero tonto, llegué a pensar que nunca podía esperar nada de él porque es tonto … Pero la realidad es que el tonto soy yo…, continuó su relato con lágrimas en sus ojos …, para celebrar su graduación fuimos a cenar  juntos en familia, la cena fue normal hasta el brindis, levanté mi copa y dije: ““hijo, es hora que seas algo en la vida, diste un paso pero la vida es un camino de decisiones en el cual podes contar con mi apoyo para lo que necesites”… más profundizaba mi discurso más se desdibujaba su rostro… “ papá en resumen me estas diciendo que sea un tonto como vos… Tal vez vos a los 18 tomaste la decisión de ser como sos, pero yo la tomé a los 15 cuando te necesité en lugar de encontrar un padre me diste un billete de cien…, jamás voy a ser un tonto como vos!… Dios creó a Adán y Eva a su propia imagen y vio que “era bueno”, entonces les mandó hacer reproducciones de su imagen por medio de la procreación. Muchos han olvidado que el tener hijos es criar portadores de imagen luminosos, motivados y preparados para llevar la antorcha del cristianismo. Los hijos de Dios no tienen hijos para que hereden sus bienes, conservar sus apellidos o por temor a la soledad de su vejez. La paternidad es una oportunidad de invertir en la vida de un niño, pero para ello necesitamos de tiempo, dedicación, dirección, amor, energía, interacción, disciplina y oración. La paternidad es para edificar carácter, valor y visión. La paternidad cristiana no trata a sus hijos como estorbos que hay que pasar a otro para que los atienda por cierta cantidad de dinero. La paternidad cristiana es un desafío espiritual merecedor de los mejores esfuerzos, las más fervientes oraciones, la mayor inversión de tiempo, aún cuando nos cueste nuestro sueño personal. Roguemos a Dios tener un sueño como el de Martin Luther King: ”tengo un  sueño, solo un sueño, seguir soñando… Con la libertad, la justicia, la igualdad, y ojalá ya no tuviere la necesidad de soñarles.. Soñar a mis hijos grandes, sanos, felices… Volando son sus alas sin olvidar el nido…soñar con el amor, con amar y ser amado, dando todo sin medirlo, recibiendo todo sin pedirlo… Soñar con la paz del mundo…de mi país… en mí mismo y… Quien sabe cuál es más difícil de alcanzar…Soñar que tendré la fuerza, la voluntad y el coraje para ayudar a concretar mis sueños en lugar de pedir milagros que no mereciera… Soñar que cuando llegue al final podré decir que viví soñando y que mi vida fuera un sueño soñado en una larga y plácida noche de la eternidad…”

31º Reflexion:

Texto: Josué 6-7

                                          “Caminos”

“…han quebrantado mi pacto…”

 Los cristianos continuaremos luchando con las tentaciones y las faltas morales después de recibir, por fe, el regalo y la seguridad de la vida eterna. Ahora bien, no tenemos ninguna excusa para jugar con el pecado, no es menos peligroso y habla a las claras de nuestra relación con Dios. Leamos cuidadosamente 1° Jn 1:5-10 y veremos que se quita toda excusa para negar o dar razones para justificar el pecado. Cuando alguien peca, o vive aún como los que no recibieron a Cristo en su corazón o es un cristiano que ha decidido vivir carnalmente y en rebeldía (Rebeldía es tomar la decisión consciente de complacerse en una mala conducta), tenemos un solo camino de regreso, leamos 1° Jn 1:9, y es Arrepentimiento, reconocimiento de que lo hecho es malo ante los ojos de Dios, mientras no lo hagamos se verá afectada nuestra relación con Dios y nuestro entorno también se verá afectado por las consecuencias del pecado. Josué 7, narra la historia de una comunidad victoriosa, que disfrutaba las bendiciones de Dios, sin embargo fue sorprendida por una derrota inexplicable. Leamos cuidadosamente el pasaje propuesto y veremos que la derrota no fue la mala voluntad de Dios, sino que Dios en su voluntad no bendice a su pueblo en presencia de pecados ocultos. Josué 6:15-21, nos ayudará a entender los hechos. Esta fue la primer y gran victoria de un pueblo joven, eran las primicias de la conquista de la Tierra Prometida, era la demostración de que Dios estaba con ellos, era la demostración de que Dios haría grandes cosas a través de ellos. (Jos.6:27). Jos.7:1-4: nos relata el Camino a la Ruina, Hai, significa “ruina”. Llenos de valentía, se encaminan a conquistar Hai, un pueblito que hasta su nombre ya no ofrecía resistencia, pero…Dios no se manifiesta en medio del pecado, por lo cual sufrieron una derrota humillante. Jos.7: 6-15: nos relata el Camino de Regreso, ante la caída, debemos orar y pedirle a Dios luz sobre nuestra vida, la vida de nuestra familia, la vida de nuestro pueblo y estar dispuestos a que Dios obre. Jos.7:11, el Camino de la Perdición, alguien del pueblo a pecado, ha mentido, ha robado, ha escondido, ha quebrado su compromiso con Dios. Jos.7:13, el Camino de la Confesión, Dios llama a cada uno a arreglar sus cuentas con El, a limpiar sus vidas, a confesar sus tesoros ocultos. Jos.7:14-26, Cuántas veces los hijos de Dios, deseamos a gritos que Dios nos visite!, pero no me imagino mucha alegría si hoy Dios nos visitara para descubrir nuestra santidad delante de El… Así Dios visitó a las familias y luego a cada uno de sus integrantes, la enseñanza es clara… nuestra santidad o falta de ella, afecta a todos los que nos rodean…Dios no bendice si en medio de Su Pueblo hay desobediencia… robar es robar, mentir es mentir, matar es matar, para Dios robar un caramelo es igual que robar un auto, para Dios no hay diferentes tipos de mentiras o mentiras justificables, mentir es mentir, para Dios matar es matar, con el pensamiento, con las palabras, con un arma…matar es matar. Imaginemos como latiría el corazón de cada uno, al ver que la búsqueda se iba cerrando en círculos y este círculo era cada vez más pequeño hasta llegar a Acán. Jos.7:20-22, el Camino de la Perdición, “vi…codicié… tomé…escondí”, agregaría “mentí”, los humanos somos muy creativos al momento de justificar nuestras malas actitudes. Jos.7:24, El Camino de las Consecuencias, la paga del pecado es muerte más el regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesús … prestemos atención que las consecuencias del pecado no alcanzaron solamente a Acán sino a todos aquellos que encubrieron su pecado…que permitieron lo escondiera en “medio de su tienda” Es tiempo de emprender el Camino a Casa, si somos el Acán que hemos escondido tesoros de maldad sepamos que Dios lentamente irá cerrando su mano a nuestro alrededor hasta que la maldad salga a luz, si es así, haga algo!, Arrepiéntase ante Dios, ante sus seres queridos. Si se siente solo, busque ayuda!, salga de esa situación que esta afectando a su familia o su matrimonio, o su iglesia o su ministerio. No obligue a Dios a hacer esa búsqueda minuciosa. El olor del pecado encubierto estará en la narices de quienes le rodean, y las consecuencias seguirán afectando negativamente a estas personas. Por el bien de quienes le aman, por el bien del buen nombre de Dios y por el bien de su relación con El… enfrentemos nuestro pecado. Hagámoslo ahora.

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